Retos y oportunidades en la gestión del agua en el Baix Camp
DÍA MUNDIAL DEL AGUA
El estado hidrológico del Baix Camp es diverso, al estar formado por tres unidades de explotación diferentes, según el Plan de Sequía de la Agencia Catalana del Agua. La unidad de explotación más numerosa en población alcanzada corresponde a los municipios conectados al Consorcio de Aigües de Tarragona, que en el episodio de sequía que ha afectado las cuencas internas de Cataluña durante los últimos tres años prácticamente no ha experimentado ningún tipo de restricción. No ha sido el caso de las unidades de explotación de Prades-Llaberia y Riudecanyes, que se encontraban, respectivamente, en estado de alerta y de emergencia hasta el día 18 de marzo, cuando pasaron a normalidad y pre-alerta gracias a los últimos episodios de lluvias.
Esta carencia de recursos subterráneos y superficiales ha obligado Comaigua, compañía mixta comarcal del Baix Camp para la gestión del ciclo del agua, a plantear un cambio en la explotación de las fuentes de agua disponibles, con el fin de mitigar los efectos de la falta de lluvias de los últimos años y aportar soluciones al empeoramiento de la calidad de las aguas.
En este sentido, son muchas las líneas de subvenciones derivadas de la emergencia climática experimentada por Cataluña desde el 2021 y puestas tanto a disposición de las administraciones locales como de las entidades gestoras de los servicios de abastecimiento de agua. Estas líneas están dirigidas a actuaciones de mejora de los tratamientos para solucionar problemas de calidad y a la recuperación o construcción de nuevas captaciones, y también se ha hecho una fuerte apuesta por la digitalización del ciclo integral del agua, como herramienta para mejorar la eficiencia de las redes y disminuir el agua no registrada, que es aquella agua no contabilizada por pérdidas reales (escapes) o aparentes (subcomptatge, fraude, etc.).
Las alianzas, elemento clave en la mejora de los abastecimientos
Comaigua ha colaborado con los ayuntamientos de Riudecols, Alforja y les Borges del Camp en la recuperación de recursos subterráneos y en la investigación de nuevos, gracias a varias líneas de financiación que han sido complementadas con recursos económicos propios. Concretamente, Alforja ha dotado el abastecimiento de dos pozos de nueva construcción desde el 2023, unas infraestructuras que han permitido casi limitar a cero el transporte de agua en cisternas iniciado en verano del 2022. Les Borges del Camp llevó a cabo una modificación estructural del pozo principal del municipio, cosa que le ha permitido recuperar 10 metros cúbicos por hora y, así, garantizar el suministro de agua. El tratamiento con resinas instalado a su planta potabilizadora ha permitido mantener la calidad del agua suministrada. Riudecols también ha recuperado una captación en el 2024, el pozo Mirador, a la vez que ha llevado a cabo la limpieza de la Mina Canalots para mejorar la eficiencia. Estas actuaciones han permitido disminuir radicalmente el volumen de agua transportado en cisternas desde el 2023.
Próximamente, Cambrils, Vandellòs y l'Hospitalet de l'Infant, y Les Borges del Camp llevarán a cabo varias obras de recuperación de captaciones —seis en total—, con el apoyo de las subvenciones de la Agencia Catalana del Agua y el asesoramiento técnico de Comaigua. Este conjunto de actuaciones aumentarán la aportación de agua subterránea en 1 hectómetro cúbico anual.
La situación de emergencia del pantano de Riudecanyes llevó el Ayuntamiento y Comaigua a una gestión diaria y codo a codo para intentar mantener la calidad del agua a niveles óptimos, mejorar el tratamiento y buscar alternativas en el recurso actual. Desde el 2023, el tratamiento ha evolucionado con un tanque de coagulación y un sistema de filtración con arena más pirolusita optimizado con carbón activo. Previamente, en el pretratamiento se ha añadido una oxidación mediante dosificación de dióxido de cloro, para disminuir los trihalometanos. A principios de marzo, se ha alquilado provisionalmente una planta de ósmosis inversa con el objetivo de eliminar la aportación de agua con cisternas, mientras no se resuelve una subvención para cambiar el tratamiento aplicado al agua procedente del pantano de Riudecanyes.
Por otro lado, en 2023 los municipios gestionados por Comaigua acordaron optar a un Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE), de digitalización del ciclo del agua. La propuesta es conjunta y agrupa los 12 municipios en modalidad de gestión integral del ciclo del agua. El proyecto TEVA (Transformación, Eficiencia y Valorización del Agua), en la comarca del Baix Camp, opta a la tercera convocatoria del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), con una financiación de 5 millones de euros.
Objetivos de TEVA, un proyecto transformador
TEVA pretende, en primer lugar, la mejora de la eficiencia de las redes de agua y de alcantarillado a través de la digitalización del ciclo integral del agua. Los objetivos principales son la reducción del agua no registrada y el aprovechamiento de los recursos disponibles, así como la mejora del conocimiento de las redes de alcantarillado y las posibles afectaciones de vertidos al medio. Este proyecto supondría una oportunidad única para disponer de un archivo documental para planificar las actuaciones e inversiones estratégicas futuras (redacción de planes municipales de emergencia por sequía, planes de vigilancia sanitaria y calidad del agua, planes integrales de gestión de los sistemas de saneamiento, planes de agua regenerada y planes de protección civil contra inundaciones).
En conjunto, con la totalidad de las subvenciones obtenidas y la eventual concesión del PERTE, Comaigua podrá ampliar, hasta el 65% de media, el parque de contadores dotados con el sistema de telemedida y tener la totalidad de las redes controladas en sectores hidráulicos para analizar las pérdidas en detalle. Se prevé, así, una mejora del agua no registrada del 2,2%, el que supondrá un ahorro de agua de 188.000 metros cúbicos anuales. También se llevará a cabo la modelización hidráulica de las principales redes de alcantarillado, para dar cumplimiento a la actualización del Reglamento del Dominio Público Hidráulico (RD 665/2023) y limitar los vertidos al medio receptor.
A pesar de que el proyecto inicial no fue escogido en la convocatoria del 2023, el grado de madurez y la buena puntuación obtenida motivaron Comaigua a presentarse a la tercera convocatoria, que se encuentra pendiente de resolución por parte del MITECO.
Todas las inversiones que se han planteado en cada uno de los municipios resultan imprescindibles para adaptar los abastecimientos al cambio climático. La gestión de los últimos años ha puesto de manifiesto una clara necesidad de apostar por la transformación digital de los servicios del ciclo del agua, cosa que en Comaigua hemos hecho y que, con el impulso del PERTE, podremos acelerar, y, en consecuencia, podremos democratizar el acceso a la tecnología a municipios medios y pequeños, de forma que reforzaremos la cohesión social y territorial entre las diferentes entidades municipales y Comaigua.